Posts etiquetados ‘Piura’

En la mira del Pacazo

Enero 10, 2008

Esto es una página de “Sociedad” en lo que fue El Pacazo Resentido

Dejando de lado esa vieja costumbre de treparme por las paredes de pubs y discos onde veo gente con money verde, e decidido volver a mis raíces y revolcarme en la tierra. Y  me es imposible no anunciar la unión matrimonial de nuestra chochera y amigo de toda la vida Don Macklin Luzbel  Miró Espanto y su queridísima y comprometidisísima Doña Josefina Paucar Stevenson Makense (como el comercial de un instituto de ingle…s). Los orgullosos padres tienen el agrado de invitar a toda la movida piurana y a la de Janet Barbosa a la misa de cuerpo presente en la parroquia del Asentamiento Humano de Chato Chico. Acto seguido los invitados pasarán a una lujosa recepción fuera de la iglesia. Ojalá no llueva. Antes de pasar a otro evento le contamos que a la redacción de este su humilde medio llegó el padre del novio para rogar la difusión de este mensaje: “Por favor, si piensan tirar arroz háganlo en la olla que mi esposa dejará en la entrada”.

Y de Chato Chico saltamos a los chicheríos de la calle Moscú, donde encontramos tirado a nuestro compadre Maximiliano Cañaña P, más conocido en el mundo del hampa como ‘el joven manos de tijeras’.

Dicen por allí que ya se acerca el aniversario de la fundación del asentamiento Francisco Bolognesi. Los vecinos aseguraron que tirarán la casa por la ventana porque los municipales les han dado un mes de plazo para buscarse otro lugar para invadir. Aunque según fuentes de nuestro enviado especial prometen que habrá corcova y que quemarán hasta el último cartucho. Peter Chempén celebrará ese mismo día su onomástico número 42. A prometido harto clarito, aunque todo dependerá que la tía Petronila se lo quiera fiar.

Continuando con sus presentaciones y causando más de una violación por el travesaño, el imparable e internacionacionalisisisisísimo Raphael Peruano ha prometido para esta semana santa deleitarnos con sus únicos temas Mi gran noche y Escándalo en la explanada -de las afueras- de la UNP. Entradas a la venta en  teleticket de Guón y Metro.    

No podríamos finalizar esta incursión en la vida de la movida piurana sin agradecer  a nuestro amigo auspiciador: Raspadillas Hugo Chávez, quienes anuncian la subida   de su producto debido al incremento en el precio del hielo. Y recuerde: Si bebe  que maneje su mujer. Bye Bye.

A propósito de la minería

Enero 7, 2008

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Piura por muchos años ha sido conocido por sus playas, burros y algarrobos. Hoy la tensión política ha hecho que su sierra se vea comprometida en una serie de disputas que han terminado de separar a los pobladores y a todo el país. Cada quien defiende su posición y la considera sagrada. Todos los medios han cometido faltas y en vez de revertirse siguen en sus errores y a la vez arrastrando a la opinión pública a estar desinformada.

Desde el inicio la entrada de la minera Majaz fue violenta y eso ocasionó el malestar en la zona. La falta de un diálogo alturado donde se informe de todo a la población deja un sin número de cabos sueltos que las autoridades tratan de manejar a su antojo. Allí el centro del problema. Y es que cuando ingresan sin permiso a nuestra casa lo más normal es que se reaccione con violencia.

Lejos que uno tome una posición a favor o en contra de la minería, lo que hay que tener sobre la mesa es información verdadera y los acuerdos políticos. Sólo así se verá si realmente el gobierno va a asegurar el cuidado de la zona. Aunque sabiendo de la trayectoria y el ansia de poder y corrupción de nuestras autoridades la respuesta está cantada.

Aquí de lo que se trata es de tomar una nueva visión sobre los recursos naturales, de lo que representan y de toda la biodiversidad que será afectada cuando Majaz ingrese con su  maquinaria a cambiar esta agropecuaria ciudad por Piura la minera. Y es que a nuestras autoridades cegadas por el poder y la corrupción ven en esta actividad una mina de oro.

En el mundo hay muchos ejemplos de convivencia entre la agricultura y la minería. Sin ir muy lejos en Chile se respetan los acuerdos. Y es que allí el gobierno sí vela por los intereses del pueblo. No tiene abandonada a su suerte a la población y sólo recurre a ellas en campaña electoral. De lo que se trata es de hacer patria a costa de muchos en beneficio de pocos.  

Aquí la participación activa de toda la población es de vital importancia, pues en un estado donde nuestros gobernantes manejan a su libre albedrío los acuerdos, si no hay una voz de protesta los perjudicados seremos nosotros. Es aquí en donde la unión hace fuerza contra la corrupción. De los mismos piuranos depende que el agua, la biodiversidad y las tierras se conserven. Porque lejos de argumentos a favor o en contra, si no se está vigilante  terminaremos por perder nuestros páramos y de volver cierto el estereotipo limeño de que Piura no es más que Máncora y un extenso desierto.

“Me permiten hacer un escándalo”

Enero 3, 2008

Alberto Robles Rivera es el mejor imitador peruano del cantante español Raphael. A la edad de quince años, mientras era seminarista, vio una película y tocó madera. Dejó los hábitos, chapó los micrófonos y entonó “Digan lo que digan”, convirtiendo  su vida en un escándalo, del cuál no se arrepiente de nada. Su edad es un secreto de confesión del que no se puede enterar la prensa.  

Al verlo caminar por la calle uno se sorprende por su manera de vestir. Casi siempre va vestido de negro. No puede avanzar diez pasos sin que un transeúnte le grite ¡Hola Raphael! Y es que su parecido es tal, que uno al verlo se confunde y siente que está frente al ídolo español que tanto admira.  

Sin embargo, la vida a este singular personaje no siempre le ha sonreído. Desde muy niño tuvo que trabajar duro para poder cumplir sus sueños. Sus padres no lo criaron. Sus abuelos maternos lo adoptaron. A los quince años recibió un duro golpe. Su abuela falleció y se quedó sólo en la vida. Abandonó los estudios de seminarista para ponerse el disfraz de barredor, cajero, mozo e incluso el de mecánico. Un día se aburrió de los carros y se envolvió en una capa. Cuando salió era otra persona.   raphael peruano 

Alberto es otro dieciséis horas al día. Se levanta, desayuna, viste, camina, saluda, sesea y actúa como Raphael. Sólo al cobrar y al dormir regresa a su realidad. Se quita la camisa negra y vuelve a ser Alberto Robles Rivera, un limeño mazamorrero. 

 Es tanta su admiración hacia el cantante que ha visto sus películas, ha escuchado todos sus discos, e incluso se sabe cuatrocientas canciones. Pero, de todas prefiere dos: “Mi gran noche”, con la que inicia sus conciertos, y “Desmejorado”, que narra el trance que vivió el artista al estar al borde de la muerte por un cáncer al hígado. 

Cuando le preguntan ¿Desde cuándo empezó tu admiración hacia el cantante español? Sonriente, responde como Raphael: “Desde que estaba niño porque joven recién estoy. Yo nací con 30, tengo 30 y moriré con 30”.  

La primera vez que vio al cantante fue en su colegio Salesiano en Lima. Lo llevaron a ver la película ‘Cuando tú no estás’ y se quedó enamorado. Con sus propias palabras: “Fue un latigazo. Un impacto porque nunca había visto  yo a un cantante, que  aparte de cantar con su gran voz, actuara”. Y es aquí, precisamente cuando habla de él que empieza a enunciar cada vez más rápido y se le escapa el acento español. Y es que para imitar, nadie como Alberto.

Conforme pasaba el tiempo, crecía en él un amor por el artista. Hasta que en su colegio  hubo una actuación y no lo pensó dos veces. Salió transformado y fue el hazmerreir de sus compañeros. Sin embargo, no se amilanó con las burlas y, poco a poco, con la ayuda de videos y recortes periodísticos perfeccionó sus gestos. Hasta que llegó el día de presentarse al Perú.  Participó en el programa Trampolín a la fama. Orgulloso cuenta: “Ferrando me descubrió el 11 de junio de 1972. A la edad más joven que ahora, comenzó mi historia al trabajar en la feria Ferrando y recorrer el Perú. Hasta que llegué a Piura y  aquí me quedé”.          

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Si uno lo ve en la calle y le grita Alberto jamás voltea. Sólo si escucha Raphael gira la cabeza y va más torero que nunca, siempre de negro. Y es que se ha tomado tan en serio su personaje que ya lleva más de treinta y cinco años imitándolo.

Al ser el imitador de Raphael, una de sus más grandes ilusiones era conocerlo en vivo. Por eso, cuando se anunció en el año 1998 que venía a Lima para un concierto, Alberto Robles hizo lo imposible para estar allí. Gracias a donaciones llegó incluso hasta el hotel del artista, quién apenas lo vio le dijo: “Pues hombre no me digas nada que yo sé todo lo tuyo”. El cantante ya estaba enterado de todo por la prensa. Recuerda con nostalgia el abrazo y durante la conversación Alberto le contó que venía recorriendo el Perú por rincones donde el verdadero Raphael jamás iba a llegar.

Alberto como imitador piensa que haber trabajado por su país ha sido bastante. Uno siempre aspira a más como un reconocimiento. Y el hecho de que todo el Perú sepa que existe un Raphael peruano lo hace feliz.  

No le gusta que imiten en la televisión a su ídolo porque lo hacen de manera ridícula para sacarle partido. Según cuenta no ha tenido que forzar gestos, mímicas para que la gente sonría.  “Yo no soy un simple imitador. Yo pensé que era un trabajo de fin de semana hasta que comprendí que era mi vida”.  Por eso se cubre con una capa roja y grita: ¡Señores! ¡Me permiten hacer un escándalo en su casa!  

Raphael peruano sigue enamorado de la vida. Se casará cuando sea mayor de edad. Y mayor de edad para él será  al cumplir ciento veinte años. O sea, nunca. A sus amigos les dice  que quiere tener doce hijos.  Se ríe. Amenaza con entretener y alegrar  al país  por mucho tiempo más, pues el artista es la alegría de un pueblo. Con su imitación crea en la gente la ilusión de tener al frente a Raphael. Como Alberto Robles dice: “Soy  un estímulo  y un ente motivador para que la gente viva mejor”. La receta, por supuesto, la vende él mismo.